jueves, 28 de noviembre de 2013

Análisis de FIFA 14 para PS4 y Xbox One


FIFA 14 es, tanto en PlayStation 4 como en Xbox One, un videojuego que observa muchos cambios sutiles con respecto a las ediciones de las consolas del anterior ciclo. Pequeñas modificaciones repartidas por los apartados visuales y técnicos para acrecentar las sensaciones de naturalidad. No es un salto brutal el que se observa, pero si deseamos contar con la versión que mejor luce, la más optimizada y la que está cargada de detalles, sin duda debemos optar por las ediciones destinadas a estas nuevas máquinas. Una versión que merece mucho la pena y uno de los grandes lanzamientos de las nuevas consolas. Ya El Otro Lado de las Críticas lo eligió como mejor juego de Madrid Games Week

Los primeros minutos con FIFA 14 son confusos, ya que los cambios tardan en hacerse notar. Con el tiempo los iremos percibiendo, notando cómo la IA ahora nos pone las cosas más difíciles, cómo los partidos son más lentos y cómo en líneas generales el balón parece más libre de nuestros pies en sus movimientos. Todos estos "fichajes" jugables contribuyen a mejorar la experiencia y hacen los partidos más realistas.

Hay dos cosas en las que se ha centrado Electronic Arts cuando llevamos el balón en los pies, y son como es lógico el esférico y el propio futbolista. Lo mejor que se puede decir del avance en ambos es que no son cambios meramente cosméticos



Para el esférico EA Sports ha trabajado todavía más por lograr la que debe ser la obsesión de cualquiera que esté desarrollando videojuegos de fútbol: una pelota realista. Poco a poco, y FIFA a FIFA, la serie ha conseguido unos valores que han pasado de lo estimable a lo más que notable, y la entrega de la temporada 2013-2014 tiene intención de alcanzar por fin la ansiada excelencia. El veredicto es muy positivo, y nos deja probablemente con el que es sin duda uno de los mejores esféricos que hemos disfrutado. Todo tiene que ver con un peso más acusado para el balón, que nos deja un comportamiento a ras de suelo inapelable y, por si fuera poco, un rendimiento en balones por alto en cuanto a centros mucho más impredecible por veraz que los "enlatados" centros laterales de antaño. La mejor parte, sin embargo, se la llevan los disparos a portería, gracias a todo lo que tiene que ver con la implementación de una nueva técnica que permite nuevos tipos de disparo, con efectos que multiplican su realismo y recursos a menudo utilizados por los futbolistas como el bote justo antes de llegar al portero o curvas verticales como la conocida "folha seca".

Por otra parte bajo el nombre de "Precision Movement",  se esconden un número significativo de nuevas animaciones de los deportistas. Será un cambio que sólo notarán los hardcore de la serie, pero aunque todas estas mejoras pueden sonar superfluas para algunos paladares, consiguen de forma notable eliminar todas esas situaciones que en el pasado provocaban reacciones ortopédicas en circunstancias que se salían de lo previsto.


A nivel visual, FIFA 14 introduce también un pequeño lavado de cara y algunos detalles nuevos que amplían aun más la experiencia real del juego. No vamos a verlo de buenas a primeras y a quedarnos impactados, pero todo cuenta con un barniz de fluidez y nivel de detalle que es digno de encomio y que se nota ya desde las tradicionalmente ya de por sí cuidadas salidas de los futbolistas al campo.

El motor Ignite no está haciendo sino dar sus primeros pasos, de modo que la evolución con respecto al utilizado en las consolas anteriores todavía es escaso, pero ya comienza a dar algunos frutos en cuanto a su traslación a nivel jugable. El número de animaciones se multiplican todavía más incrementando la naturalidad. El videojuego vuelve a contar con un estupendo empaque gráfico en prácticamente cualquier aspecto imaginable, sólo que aquí se aumenta de forma notoria la nitidez de todo lo que hay en pantalla y la fidelidad con la que se representa, reduciendo a la mínima expresión efectos desagradables de las máquinas anteriores como un cielo negro, la desaparición de la grada o cambios en el color del césped.


Al igual que siempre, los 22 protagonistas de cada partido vuelven a contar con un trabajo extraordinario a sus espaldas. Los gestos faciales son de gran calidad y por fin se adaptan de manera más verídica a los distintos contextos. Los uniformes merecen mención aparte, ya que se moverán con las acciones de los jugadores de una forma muy realista. Como veis, son todo pequeños detalles, pero que en conjunto consiguen que sea una versión que merezca la pena, puesto que es la más completa y perfecta de todas.  
El césped  también es, una vez más, otro de los grandes titulares, con un acabado extraordinario y una textura impecable. Llama la atención el hecho de que en las dos nuevas máquinas por fin el césped está compuesto por briznas de hierba sobre las que se proyectan sombras con total naturalidad y de forma independiente, algo que viene a inyectar todavía más veracidad a toda la experiencia. No se ha olvidado tampoco el trabajo sobre los estadios con una iluminación fenomenal y un público mejor retratado y que por fin tiene actitudes independientes.


FIFA 14 continúa puliendo su fórmula jugable hasta extremos insospechados con unas versiones Next-Gen muy logradas desde la óptica visual y también con sutiles cambios jugables. La reducción de ritmo y los pequeños ajustes de las anteriores máquinas continúan manteniendo la experiencia como la más imprevisible, realista y exigente que la marca nos ha brindado hasta ahora, lo que unido a las particularidades del título en las nuevas máquinas lo convierten en una edición muy recomendable

NOTA:    9,5